Tras varias postergaciones, el empresario santacruceño preso desde abril de 2016, declaró ante el Tribunal Oral Federal 4. Durante su exposición afirmó que el origen de su dinero es lícito y desmintió maniobras de lavado de activos.
Después de poco más de un año de iniciado el juicio oral por la Ruta del Dinero K, Lázaro Báez declaró por primera vez en el juicio en el que se investiga la denominada Ruta del dinero K. El empresario leyó un extenso descargo sin responder preguntas, y entre otras cosas, negó la principal acusación que pesa en su contra: haber lavado 60 millones de dólares con Austral Construcciones entre 2010 y 2013.
«Soy una víctima de una campaña atroz. Esta campaña incluyó la prisión de políticos y empresarios sin pruebas ni motivos. Inventaron causas sobre causas, todos los días una nueva», afirmó el empresario en el inicio de su exposición. «Fui víctima de los servicios para acusar a Cristina Kirchner, pero no pudieron doblegarme», añadió.
“Por todos los medios me pusieron en una encerrona para que culpe a Cristina Kirchner y a su gobierno. Pero no pudieron doblegarme”, dijo. Con nombres y apellidos afirmó que fue amenazado por agentes de los servicios de inteligencia y que él y su familia fueron víctimas de una “persecución bochornosa”. Mientras reivindicó a Néstor Kirchner y al proyecto político que encabezó su amigo y ex presidente fallecido, reveló que se mantuvo sin hablar en los últimos cuatro años para aportar “su granito de arena” a la unidad del peronismo. Además, calificó de “mentiroso” al arrepentido estrella de la causa, Leonardo Fariña.
